Así hablarán los coches autónomos de Ford con los peatones

febrero 26, 2019

Gestos con las manos y la cabeza, señales como el pulgar hacia arriba… Peatones, ciclistas y conductores se comunican de muchas formas. Pero, ¿cómo hará eso un coche autónomo, que no lleva nadie al volante?

Esta pregunta ha llevado a Ford a desarrollar un lenguaje que ayude a los vehículos autonómos a integrarse sin problemas con los otros usuarios de la carretera. Así, ha ideado un sistema de luces que indica lo que está haciendo el automóvil y, aún más importante, lo que va a hacer. Ni corta ni perezosa, la compañía ha realizado un curioso experimento: ha montado sobre el techo de una Transit Connect una barra que lanza destellos en blanco, púrpura y turquesa. De esta forma, la furgoneta indica cuándo está circulando, a punto de ponerse en marcha o de ceder el paso.

 

El Human Car Seat… o cómo meter un humano en un asiento

Para que las pruebas fueran lo más realistas posible, Ford también creó el “Human Car Seat”, ocultando al conductor de la Transit… dentro del propio asiento. Este especialista recibió formación para circular de forma segura en todo momento: mantenía la vista en la carretera a través de un falso reposacabezas y accionaba una palanca especial para realizar las indicaciones. Un asistente (oculto en la parte trasera) también supervisaba las maniobras y se aseguraba de que el conductor dispusiera de agua.

 

Las luces, mejor turquesa

Este experimento, llevado a cabo en colaboración con la Universidad Tecnológica de Chemnitz (Alemania), complementa el ya realizado en Estados Unidos. Allí sólo se probaron luces de color blanco colocadas sobre la parte superior del parabrisas. Aquí, se añadieron los otros dos tonos mencionados y las indicaciones se dieron desde más lejos, hasta 500 metros de distancia. Los resultados mostraron que un 60% de los 173 encuestados tras encontrarse con la Transit Connect pensó que estaba ante un vehículo autónomo real; lo que indica que el trabajo del conductor escondido en el asiento fue impecable.

Además, las reacciones observadas en otras 1.600 personas señalaron que el turquesa (más visible que el blanco y menos confundible con el rojo que el púrpura) fue el color preferido por los usuarios. Éstos también mostraron un alto nivel de aceptación y confianza en las señales; ya hay una base para desarrollar y perfeccionar este lenguaje visual. Piensa en sus ventajas: un coche autónomo no va a sacar la mano por la ventanilla para hacer un gesto de dudoso gusto…