El ‘escuchador de motores’, un especialista que pone a punto la ingeniería del nuevo Focus RS

abril 6, 2016

Desde la cata de vinos a la afinación de pianos, hay disciplinas en las que no existe sustituto a los sentidos humanos para garantizar que los productos cumplen con las pruebas de calidad más estrictas. Ahora la fabricación de motores se puede añadir a esa lista.

Vivimos en un mundo donde la fabricación de productos, cada vez más, se lleva a cabo con la utilización de dispositivos de alta tecnología. Ford considera que para determinadas pruebas, no hay nada mejor que un buen par de oídos expertos que garanticen que el Nuevo Focus RS logra un rendimiento óptimo. Los empleados de la fábrica de Ford en Almussafes (Valencia) aprenden a identificar errores utilizando una serie de motores ‘defectuosos’, especialmente preparados para destacar el sonido que necesitan detectar. Modelos como el Ford Focus RS con su motor 2.3 EcoBoost de 350 CV necesitan alcanzar unos valores de fiabilidad y calidad muy altos, y es que su rendimiento y prestaciones exigen el 200% de su mecánica.

Operarios con un alto nivel de preparación llevan a cabo pruebas que confirman el perfecto funcionamiento del motor antes de que sea instalado. Después de varios meses de supervisión y entrenamiento, los miembros de este equipo están cualificados para realizar las pruebas intensivas de un minuto de duración, en una de las 18 cabinas insonorizadas situadas al final de la línea de montaje. “Este equipo sabe cómo suena un motor perfectamente calibrado, y saben reconocer los pequeños sonidos que deben detectar para identificar un problema”, cuenta Gunnar Herrman, Vicepresidente de Calidad de Ford Europa. “Es como un médico que cuenta a su disposición con la tecnología de diagnóstico más avanzada pero sigue utilizando un estetoscopio para recoger signos vitales fundamentales para la salud de un paciente”.

Si los ingenieros escuchan algún repiqueteo o silbido, sonidos típicamente asociados con problemas como un conducto de lubricación bloqueado o un diente de engranaje dañado, se separa el motor para realizar más comprobaciones y se soluciona el problema. De este modo, la calidad del proceso de fabricación mejora de manera continua. Otros vehículos que se benefician de las revisiones de los “escuchadores de motores” de Valencia incluyen el Ford Focus ST, Galaxy, S-MAX y MondeoLa experiencia de escuchar miles de motores nos permite percibir en seguida cuando algo no funciona a la perfección”, cuenta Juan Carlos Rosmari, técnico de calidad de la Planta de Motores de Valencia. “Cada distinto tipo de motor tiene su propio sonido diferenciado, y al escucharlos en las cabinas de pruebas podemos conocer sus características especiales, así como las señales que indican un problema”.

El equipo de ‘escuchadores de motores’ de Ford realiza 2.000 pruebas al día en la planta de Valencia. Preparar motores para los ensayos supone un descanso natural entre las sesiones de escucha, así los operarios pueden mantener una concentración total en las pruebas a lo largo de la jornada laboral. Este toque personal se puede encontrar en otros procesos de calidad, como en los maestros artesanos que revisan los acabados de los modelos Ford Vignale, o los habilidosos especialistas que esculpen a mano las complejas formas en 3D de los nuevos modelos en los estudios de modelaje de arcilla de Ford.

 

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