El nuevo coche autónomo de Ford lo ve todo

Febrero 8, 2017

Ford ha presentado la nueva generación del coche autónomo de investigación y desarrollo Fusion (Mondeo en Europa) Hybrid. El futuro está mucho más cerca de lo que imaginas y, en cuestión de pocos años, estos innovadores vehículos estarán entre nosotros. 

Hace tres años que Ford probó el primer Fusion Hybrid de investigación en carretera, y desde entonces sus desarrolladores se han volcado en investigar y mejorar este modelo.

El nuevo coche emplea la actual plataforma de vehículo autónomo de Ford, pero eleva la capacidad de procesamiento gracias al nuevo hardware informático. Los controles electrónicos se aproximan ya a los niveles de producción y los ajustes de los sensores, incluida la localización, permiten al coche mejorar su visión sobre lo que le rodea.

La nueva generación aumenta el procesamiento gracias a la instalación de un nuevo hardware informático, porque a la hora de crear un coche autónomo hay dos elementos primordiales: el sistema de ‘conductor virtual’ y la plataforma del vehículo. El nuevo coche avanza en ambos campos, particularmente en lo que se refiere al desarrollo y los ensayos del sistema de “conductor virtual”, lo que supone un enorme cambio en la capacidad de captación y tratamiento de datos

Los ingenieros de Ford trabajan con mapas 3D que permiten ‘comprender’ al conductor virtual todo lo que se puede encontrar en la ruta: situación de señales de stop, pasos de peatones, semáforos y otros elementos estátidos. Además, conoce las normas de circulación, por lo que está preparado para respetarlas y es capaz de identificar los elementos móviles como los peatones, ciclistas u otros vehículos.

autonomo

Exteriormente, el coche autónomo de investigación se diferencia de un Ford Fusion convencional por los sensores. Son como los ojos y los oídos para un ser humano: ofrecen una visión 360 grados y tienen un alcance de aproximadamente la longitud de dos campos de fútbol alrededor del coche. También hay tres cámaras montadas en las barras del techo. Una cámara orientada hacia delante se encuentra bajo el parabrisas. Estas cámaras son las que identifican los objetos y leen las señales de tráfico.

El cerebro del coche se encuentra en el maletero y equivale a varios ordenadores de alta capacidad: genera tanta información a la hora que equivale a lo que una persona normal obtendría usando su smartphone durante 45 años. Todas las señales llegan a través de una red electrónica que se puede comparar con el sistema nervioso de un ser humano.

Este nuevo prototipo acerca a Ford a su compromiso de ofrecer un coche autónomo para 2021 para uso compartido de personas o mercancías. En el futuro próximo, Ford ampliará la flota de coches de ensayo, para realizar aún más pruebas en las carreteras de Estados Unidos. En 2017 se iniciarán también los primeros tests en las pistas europeas.

¿Quieres leer más sobre cómo Ford está construyendo la Nueva Generación de vehículos de ensayo autónomos? Puedes hacerlo en este interesante artículo (en inglés) en https://medium.com/@ford/buildingfords-next-generation-autonomous-development-vehicle-82a6160a7965#.gs2tjzk66

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