Ford S-MAX Vignale Concept : vuelve la ‘dolce vita’

abril 21, 2014

El gusto por la belleza y el confort, eso que algunos prefieren llamar lujo, define al Ford S-MAX Vignale Concept, el nuevo prototipo presentado en el Palazzo Reale de Milán con motivo del prestigioso Salón del Mueble que se celebra esta semana en la capital italiana de la moda.

Con este coche, Ford recupera el espíritu del mítico carrocero italiano Alfredo Vignale, autor de algunos de los coches más bellos en la Italia de los años 50 y 60. Su característica parrilla hexagonal, el interior en cuero cosido a mano y los colores y diseños inspirados en el mobiliario artesano de alta gama transportan a esa época en la que el placer y el estilo viajaban juntos por las sinuosas carreteras de la costa mediterránea.

Todo esto suena a ensoñación romántica, pero no es ninguna fantasía. El Ford S-MAX Vignale llegará a los concesionarios después del Ford Mondeo Vignale, previsto para el año próximo.

Estos dos modelos inauguran la gama Ford Vignale, con la que la compañía quiere ir más allá del diseño de automoción tradicional y ofrecer un trato más exclusivo a sus conductores.

Una relación especial

Los poseedores de un Ford Vignale recibirán una atención personalizada por parte de la marca, con un gerente de relaciones exclusivo y servicios VIP de recogida y entrega para el mantenimiento del vehículo. Además, Ford tiene previsto abrir “Vignale Lounges” en varios concesionarios seleccionados de toda Europa para mejorar la experiencia de los visitantes.

Un estudio de la compañía ha revelado que un tercio de los propietarios de coches premium como los próximos Ford Vignale consideran el servicio al cliente un elemento diferencial entre una experiencia convencional y una de lujo.

“Sabemos que muchos clientes buscan un Ford más exclusivo y de lujo que los que ofrecemos en la actualidad en Europa” ha dicho el vicepresidente de Marketing, Ventas y Servicio de Ford Europa, Roelant de Waard. “Vignale va a satisfacer estas necesidades de manera fresca”. Tan fresca, como la brisa de la Costa Azul al volante.