Hitos del Ford Ranger en el Dakar 2014

enero 23, 2014

El Ford Race Team consiguió sobreponerse a numerosas dificultades en una de las competiciones más duras del mundo. Consiguió acabar la prueba en una más que digna 23º posición general y registró memorables momentos durante el rally, como en el desierto de Atacama.

En cifras intimida, pero superarlo y llegar a la meta supone realmente todo un hito: 9.300 km de recorrido por Argentina, Bolivia y Chile, las arenas más duras del planeta, hasta 12 horas al volante sobre el terreno más inhóspito y complicado… El rally Dakar 2014 de Suramérica, que terminó el pasado sábado, ha quedado en la Historia como una de las competiciones más duras. Y el equipo Ford ha estado a la altura del acontecimiento.

Lucio Álvarez, el piloto del Ford Ranger, terminó vigésimo tercero en la clasificación general del rally, en la categoría de coches. Más allá del resultado final, fue protagonista de grandes momentos que pusieron a prueba su espíritu de superación para tener un más que digno desempeño en la prueba. El balance final fue más que positivo, ya que logró concretar con creces uno de los objetivos prioritarios que se había trazado: culminar.

Junto a su copiloto, Ronnie Graue, debieron enfrentar dificultades en el transcurso del rally, pero se sobrepusieron a las trampas del camino, a las condiciones extremas de la carrera, y hasta se lucieron con muy buenas actuaciones durante algunas etapas. Como ocurrió en la penúltima. Cuando algunos de los equipos ya no arriesgaban y se conformaban con llegar sin problemas mecánicos o técnicos a la meta, el Team Ford Racing terminó en un destacado octavo lugar.

El equipo de Ford consiguió completar todo el recorrido, tras 13 etapas infernales. Y eso no es poco, teniendo en cuenta el número de abandonos y las fatalidades que tuvieron lugar en esta nueva edición del Dakar. Si en algo destacaron Álvarez y Graue a bordo de su Ranger fue en tener un tremendo espíritu competitivo y levantarse una y otra vez de la adversidad (principalmente después de la primera y de la tercera etapa, el 5 y 7 de enero, donde padecieron numerosos inconvenientes fruto de la dureza de las etapas).

La segunda y última semana de la prueba sacó a relucir lo mejor de la pareja de Ford. Con temperaturas de hasta 60 grados centígrados en el interior de la cabina y de 40 en el exterior, hay un capítulo de este recorrido que merece enmarcarse. En la octava prueba, la bestia de Ford, de 350 CV, cilindros en V8 y especialmente adaptada para encarar las arenas del desierto, atravesó el Atacama, el más árido del mundo, tras cruzar el paso fronterizo de Jama a 4.200 metros de altura. El conductor estuvo a punto de quedarse adormecido, con ráfagas de viento de frente a 90 km/h. Por el efecto de la altitud, casi pierde la consciencia. Pero salió airoso al final de esta tormenta de polvo.

De cara al futuro, los objetivos y desafíos son mayores. El equipo de Ford mira el próximo Dakar con optimismo e ilusión para ir a por todas. No le faltan argumentos. Cuenta, como quedó demostrado, con excelentes pilotos, un coche “que quedará en la historia” en 2015 (como augura Álvarez), y el mejor equipo de ingenieros, mecánicos y otros integrantes del equipo, donde el compañerismo destaca por encima de todo, como quedó demostrado en la competición que acaba de finalizar.