¿Qué tiene que ver Ford con los tomates?

Junio 16, 2014

Ford y Heinz colaboran en el estudio de materiales sostenibles para vehículos. El objetivo es reducir al máximo el uso de productos petroquímicos en la fabricación de coches mediante plásticos vegetales.

La velocidad y el tocino, aún no, pero la velocidad y el tomate empiezan a estar más relacionados que nunca. Al menos, la velocidad y los coches: porque Ford ha empezado a colaborar con la firma Heinz para desarrollar materiales sostenibles que puedan utilizarse para fabricar abrazaderas de cables, compartimentos portaobjetos, etc.

La marca Heinz utiliza dos millones de toneladas de tomates para fabricar su producto estrella: el kétchup Heinz. ¿Imaginas la cantidad de pieles, tallos y semillas cuyas fibras podrían reciclarse para fabricar plásticos vegetales?

Por eso, los responsables de Heinz acudieron a Ford. Por eso, y porque hace casi dos años Ford comenzó a colaborar con Heinz, Coca-Cola, Nike y Procter & Gamble para acelerar el desarrollo de un plástico con base cien por cien vegetal para un uso que iría desde el embalaje a los tejidos y con un menor impacto medioambiental que los materiales derivados del petróleo que se utilizan actualmente.

“Estamos estudiando si este derivado alimentario puede resultar útil para su uso en el proceso de fabricación de automóviles”, cuenta Ellen Lee, especialista técnica de Ford en investigación de plásticos. “Nuestro objetivo es desarrollar un material ligero y resistente que cumpla con los requisitos de nuestros vehículos y, al mismo tiempo, reduzca nuestro impacto medioambiental.

El compromiso de Ford para reducir, reutilizar y reciclar forma parte de la estrategia global de sostenibilidad de la compañía para atenuar su huella medioambiental mientras acelera el desarrollo de vehículos con tecnologías mundiales de eficiencia de combustible. Durante los últimos años, Ford ha incrementado su uso de materiales reciclados no metálicos y materiales de base orgánica. Con el uso de componentes del interior a partir de fibra de celulosa reforzada y aislantes eléctricos a partir de cáscaras de arroz presentados durante el año pasado, el catálogo de materiales de base biológica ya incluye ocho materiales. Otros ejemplos son materiales compuestos a partir de cocos, materiales a partir de algodón reciclado para alfombrillas y tejidos de los asientos y espuma de soja para los cojines de los asientos y reposacabezas.

A partir de ahora, no digas tomate. Dí tomauto.