¿Sabías que hubo un Ford Escort Híbrido hace más de 25 años?

marzo 21, 2019

Allá por 1993, Ford desveló en el Salón del Automóvil de Fráncfort un prototipo muy especial. Parecía un vehículo familiar normal y corriente, pero bajo su carrocería guardaba algo con mucha chispa… Te presentamos el Ford Escort Híbrido Eléctrico.

Echa un vistazo a estas fotografías: parece un Escort familiar al uso, ¿verdad? Error: estás ante un prototipo dotado de un motor híbrido eléctrico que Ford presentó en 1993. Este ‘concept’ (como lo llamaríamos ahora) fue desarrollado por un equipo internacional de ingenieros de la marca en colaboración con el Instituto de Ingeniería del Automóvil de la Universidad Técnica de Renania-Westfalia, en Aquisgrán (Alemania).

Su sistema híbrido consistía en una mecánica 1.2 de tres cilindros y dos tiempos con 80 CV. A ella se unía un propulsor eléctrico asíncrono refrigerado por agua que procedía de Siemens; su fuerza (53 CV) venía de una batería de níquel-cadmio de 40 kW que pesaba la friolera de 200 kg. Pero sus tiempos de recarga harían palidecer de envidia a muchos modelos actuales.

 

Un sistema revolucionario en los años 90

En un enchufe normal, la recuperación de la autonomía quedaba al 100% en sólo cuatro horas. También era posible una carga rápida (duraba entre 30 y 60 minutos); este Ford Escort incluso contaba con frenada regenerativa. Eso sí, dicha autonomía no era excesiva (comparada con los parámetros actuales): podías recorrer unos 50 km. Un interruptor situado en el interior del coche permitía al conductor elegir entre una propulsión totalmente eléctrica o la convencional, que empleaba el motor de gasolina.

Según el dossier que se facilitó a la prensa en la presentación de este Ford Escort Híbrido Eléctrico (EHV, en sus siglas en inglés), el sistema proporcionaba unas prestaciones similares a las de una mecánica convencional. Así, era capaz de mantener sin problemas una velocidad de 160 km/h, cifra que bajaba a 100 km/h cuando sólo se utilizaba la batería.