Un Ford con un conductor invisible para estudiar el lenguaje de los coches autónomos

octubre 20, 2017

Ford y el Instituto de Transporte Virginia Tech están realizando pruebas con el fin de crear un lenguaje visual estándar de iluminación para vehículos autónomos. Ha sido el Transit Connect el vehículo utilizado para este estudio.

En la actualidad, un sencillo gesto con la cabeza o la mano por parte de un conductor suele ser suficiente para indicar a un peatón que puede cruzar la calle sin problema, pero en un futuro vehículo autónomo, ¿cómo puede un coche que conduce solo, sin ningún humano a bordo, comunicarse con transeúntes, ciclistas o personas que conducen otros vehículos en carretera?

Junto al Instituto de Transporte Virginia TechFord Motor Company  está trabajando en un estudio de experiencia de usuario, que ha puesto en marcha un método de iluminación diseñado por Ford para que los vehículos de conducción autónoma puedan señalar sus movimientos a peatones, conductores humanos y ciclistas. Se trata de establecer un lenguaje visual estándar mediante luces que todo el mundo sea capaz de procesar y que se entienda con facilidad.

Los vehículos de conducción autónoma se presentan como nuestro futuro, por eso es importante entender cuál va a ser su impacto. El técnico especialista de factores humanos de Ford, John Shutko, cree que “necesitamos solucionar los retos que supone no contar con un conductor humano, así que diseñar un método de reemplazar las señales con la cabeza o las manos es fundamental para asegurarnos un funcionamiento seguro y eficiente de los vehículos de conducción autónoma en nuestras comunidades”.

 

¿Cómo se comunicarán los vehículos autónomos?

Con esta colaboración, Ford busca descubrir los métodos que faciliten la comunicación entre un vehículo de conducción autónoma y otros usuarios de la carretera, y siempre velando por la seguridad vial. Después de descartar algunos métodos, se consideró que un nuevo e innovador
uso de la iluminación sería el medio más efectivo para crear un protocolo visual de comunicación, pues las señales lumínicas para girar y frenar
ya son un estándar entendido a nivel mundial.

Para simular una experiencia de conducción totalmente autónoma, los investigadores desarrollaron un innovador disfraz de asiento para ocultar al humano sentado en el asiento del conductor. El traje, diseñado para ofrecer el aspecto de un asiento de conductor normal y corriente, crea la ilusión de que estamos ante un vehículo completamente autónomo, lo que resulta esencial para evaluar situaciones y comportamientos reales entre el vehículo y otros usuarios de la carretera.

Se experimentó con una Transit Connect en tres situaciones distintas en las que el conductor estaba disfrazado de asiento, ocultándose.

  • Parada: dos luces blancas que se mueven de un lado a otro indican que el vehículo se va a detener por completo.
  • Conducción autónoma activa: luz blanca fija.
  • Arranque: luz blanca parpadeante indica que el vehículo va a arrancar.

Todos los datos que se recogieron durante el estudio serán utilizados por los investigadores para entender cómo otros usuarios de las carreteras modifican su comportamiento en respuesta a las señales que emplea un vehículo de conducción autónoma.

Tras estas pruebas, Ford ya está trabajando para conseguir un lenguaje visual común para todos los vehículos autónomos que se pueda entender en cualquier lugar. Lo está haciendo con diferentes organizaciones, como la Internacional de Estandarización (IOS) y SAE International. Ford también reconoce la necesidad de un protocolo de necesidad para ciegos y personas con discapacidad visual. Por ello, está comenzando a realizar investigaciones en busca de una potencial solución como parte de un proyecto distinto.

Para alcanzar cualquier reto, la colaboración y el apoyo es imprescindible.

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